El curioso negocio de hacer que la IA parezca humana

En los últimos meses empezó a hacerse cada vez más popular una nueva categoría de herramientas curiosas: Los humanizadores. Son personas (aunque también he visto sitios, que no se si trabajan con humanos o alguna herramienta posiblemente hypeware) que prometen hacer que tu texto parezca escrito por una persona y no por una inteligencia artificial.

Esto surge como respuesta, no solo a los detectores de IA, sino a que el estilo de muchos modelos sigue teniendo algo demasiado perfecto, demasiado predecible, y no es bueno para muchos fines, como el marketing.

Los humanizadores surgieron entonces como una reacción natural a la expansión de los generadores de texto. Primero fueron los filtros de IA que intentaban descubrir si un texto era real o sintético, especialmente en ámbitos educativos. Pero enseguida apareció el otro lado de la moneda: Herramientas que alteran sutilmente el texto generado por un modelo, cambiando palabras, agregando pequeñas imperfecciones o expresiones más coloquiales, para hacerlo sonar más humano.

Es una especie de carrera de gato y ratón. Los detectores se vuelven más precisos y los humanizadores más ingeniosos. Pero lo interesante es que todavía sentimos la necesidad de que algo suene humano, de que el texto tenga ritmo, emoción, pequeñas contradicciones, o esa espontaneidad que las máquinas todavía no terminan de imitar. Y es esa demanda la que persiguen estos profesionales (que en buena hora se adaptan a todo, como los nuevos arregladores de código IA).

Probablemente en un tiempo la IA mejore hasta el punto de que no necesitemos humanizarla, los modelos están aprendiendo a incorporar no solo información, sino intención. Ya no se trata solo de un autocompletado, sino de entender el contexto, el humor, el subtexto y hasta la imperfección intencional que nos hace humanos.

Mientras tanto, los humanizadores son el recordatorio de que seguimos valorando el toque humano, e incluso lo seguimos deseando cuando sabemos que el mensaje viene de una máquina.

Publicado el

en

,

¿Querés seguir la conversación?