Cada vez me pasa más seguido. Entro a un sitio con buena predisposición e inmediatamente siento un rechazo (inconsciente). No significa necesariamente que el producto sea malo… Aveces llego por un referido, como hoy que seguí con gusto un vínculo desde mi querido Microsiervos y caí en una aplicación interesante, pero que tenía ese aspecto demasiado evidente de hecho con IA.
No solamente de textos, hablo del diseño completo, los mismos bordes redondeados, los mismos fondos suaves, las mismas tarjetas flotando sobre degradados, los mismos componentes prolijos, la misma jerarquía visual de demo de startup. Todo correcto, funcional, razonable. Y justamente por eso un poco muerto. Hay una estética que hasta hace poco parecía moderna y ahora empieza a parecer automática. Uno la ve y siente que no está entrando a un lugar pensado, sino a una respuesta generada.
Lo raro es que no escribo esto desde una posición anti-IA, al contrario. Ya uso IA para casi todo. Cada vez escribo menos código desde cero, delego más borradores, ideas, pruebas y revisiones. Este mismo artículo fue escrito con asistencia de IA. Pero no soy escritor, solo escribo por hobby y, seamos honestos, SEO. ¿Pero dónde está el límite entre usar una herramienta y dejar que la herramienta piense por nosotros? La IA acelera mucho, pero también empuja hacia un promedio seductor: Suficientemente lindo, suficientemente claro, suficientemente parecido a todo lo que ya funcionó antes.
La web ya había pasado por esto con plantillas, frameworks y modas visuales. Hubo una época en la que todo parecía Bootstrap. Después todo parecía landing page de venture capital. Ahora empieza a pasar algo más amplio, porque la IA no copia solamente una biblioteca de componentes. Copia una idea completa de cómo debería verse algo profesional. No es un botón igual a otro botón. Es una atmósfera entera, un tono, una manera de ordenar el mundo en pantallas previsibles.
Por otro lado, si evito resignarme, si reviso, adapto, corrijo y cambio un diseño para que no parezca hecho con IA, ¿estoy mejorando el trabajo o estoy maquillando su origen? ¿Estoy siendo más honesto porque intervengo de verdad, o más deshonesto porque aprendí a ocultar las señales que me delatan?
No tengo una respuesta cerrada. Tal vez el problema no sea que algo haya sido hecho con IA, sino que no haya sido atravesado por criterio propio después. Por ahora es solo esta incomodidad. Quiero (¿debo?) seguir usando IA, porque sería absurdo negar lo que ya cambió nuestra manera de trabajar. Pero también quiero poder entrar a un sitio o usar una app y sentir que alguien tomó decisiones ahí, aunque se haya apoyado en modelos para producirlas. La diferencia entre asistencia y abandono quizás esté volviéndose una de las marcas más importantes de la nueva web.
Insisto: Esto no es en contra de la IA. Es, quizás, en contra de perder la capacidad de pensar por nosotros mismos en el camino.
