Wikipedia cumple 25 años

Pensando en software y buenos inventos, hay pocos mejores y más longevos que este. Hace 25 años aparecía en Internet una idea que en su momento parecía completamente ridícula: Una enciclopedia escrita por cualquiera (o por todos). Sin editores profesionales, sin un comité de sabios, sin filtro previo. Solo un botón de editar y la confianza de que la gente, en promedio, iba a querer construir algo útil. Así nació Wikipedia, y contra todos los pronósticos terminó siendo uno de los proyectos más importantes de la historia digital.

La historia empieza un poco antes, con Jimmy Wales y Larry Sanger trabajando en Nupedia, una enciclopedia online pero con el formato clásico. El proyecto avanzaba tan lento que en un año habían publicado apenas unas decenas de artículos. Entonces probaron algo radical: Abrir un sitio paralelo basado en un software llamado wiki, donde cualquiera pudiera escribir sin pedir permiso. Ese experimento se llamó Wikipedia y en cuestión de meses dejó a Nupedia completamente obsoleta.

Recuerdo que, en su momento, no teníamos mucho más que el Encarta, y si lo tenías eras un privilegiado con los CDs (si, físicos) y una PC que lo pudiera correr. Se instalaba en la compu y se desactualizaba al año. Wikipedia era lo opuesto, estaba viva, cambiaba todos los días y, sobre todo, hablaba de cosas que ninguna enciclopedia tradicional hubiera considerado serias. Un día buscabas la Revolución Francesa y al otro estabas leyendo por qué el mate se cura antes de usarlo.

Durante años nos repitieron que no era confiable, en la escuela y en la facultad Wikipedia no se consideraba fuente válida. Sin embargo todos terminábamos ahí, no porque fuera perfecta, sino porque era útil y transparente. Cada artículo mostraba sus referencias, su historial, las discusiones (o hasta las guerras por una coma o por un adjetivo de más) entre editores.

Creció vertiginosamente, para 2003 ya había versiones en decenas de idiomas y cientos de miles de artículos. En 2006 superó el millón en inglés y empezó a convertirse en eso que es hoy. Todo sostenido por una fundación sin fines de lucro (doná cuando puedas, dale) y por una comunidad de voluntarios que nunca dejó de trabajar.

Esa comunidad es, para mí, la clave. Gente común corrigiendo fechas a las dos de la mañana, traduciendo artículos del polaco al español, peleándose por si un barrio merecía página propia o no. Wikipedia es un poco eso, un club enorme de obsesivos que cuidan detalles que al resto del mundo le pasan de largo. También tiene sus miserias, como vandalismo, discusiones políticas eternas, sesgos, es un reflejo bastante fiel de cómo somos.

Hoy, el panorama está cambiando, con la inteligencia artificial muchos ya no entran a leer el artículo original, solo le preguntan al ChatGPT y ya. Pero lo paradójico es que gran parte de lo que responden las IAs salió, directa o indirectamente, de Wikipedia. Es como si la enciclopedia se hubiera vuelto la capa subterránea de Internet, el suelo sobre el que se apoya todo lo demás, aunque no siempre la veamos.

En una internet dominada por empresas gigantes, publicidad invasiva y algoritmos que te empujan a scrollear sin pensar, Wikipedia sigue siendo un sitio austero, casi anticuado, que te pide una donación una vez al año y nada más. No quiere atraparte, quiere explicarte algo y dejarte seguir con tu vida.

Quizás por eso llegó a los 25 años. En el fondo, representa una versión bastante linda de lo que podría ser Internet: Un lugar donde todos colaboramos para que otros aprendan y crezcan. Yo todavía entro, aunque la IA me lo resuma, igual entro a seguir leyendo, buscar un dato puntual y, a veces, terminar, dos horas después, leyendo sobre cualquier cosa que ni sabía que existía. ¡Por muchos años más!

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